Sobre el salario real

Los fisiócratas franceses y los economistas ingleses de la Economía Política Clásica tomaban el salario real como “dado”.

Arranquemos por el principio, ¿qué sería el salario real?

Es una canasta de consumo medida en términos físicos.
En su momento se hablaba, y aún hoy, de cierta cantidad de “grano”, es decir, trigo. Ese “salario de subsistencia”, sin embargo, nunca fue solamente interpretado en términos fisiológicos, sino que es un concepto más amplio. Hoy podría incluir servicios como internet, por ejemplo.

Para estos teóricos, la definición de “subsistencia”, incluye también algunos elementos históricos y sociales. A esta definición en la que acordaban tanto Adam Smith como David Ricardo, se incorpora más tarde la visión de Marx. Karl se dio cuenta que no sólo había un “salario de subsistencia” sino que también podía ser válido incorporar los aumentos salariales que se lograban a partir de los sindicatos. Es decir, los trabajadores podían aumentar su salario en términos físicos a partir del proceso de “puja distributiva”.

En el esquema clásico actual, es válido tomar tanto el salario real o la tasa de ganancia como “dadas”. Si consideramos que la torta a repartir es igual a uno, entonces uno menos la tasa de ganancia es igual al salario real. O si consideramos uno menos el salario real es igual a la tasa de ganancia.

Es decir, en una economía simple, salario real + tasa de ganancia = ingreso total.

Las condiciones económicas, sociales y políticas específicas que prevalecen en cierto período de tiempo son las que determinarán, a través del conflicto, el resultado de la distribución del ingreso entre trabajadores y capitalistas; y de esta manera, la relación de causalidad entre las variables distributivas.

Entonces, para resumir, el salario real, es decir, la parte que los trabajadores se llevarán del ingreso, depende de 2 cosas:

1. El salario de subsistencia.
2. La capacidad de organización y resistencia salarial por parte de los trabajadores.

Para ilustrar de qué hablamos, mostramos un gráfico de la distribución del ingreso en Argentina.

distribucion

Distribución funcional del ingreso para Argentina (1950-1976). Fuente: Banco Central de la República Argentina.

El pico máximo de la participación de los trabajadores en esta serie (que va desde 1950 hasta 1976) es en el año 1954, donde los trabajadores se llevaban el 50,85%. Juan Domingo Perón era presidente en ese entonces.

El piso de la serie es en el año 1976, donde los trabajadores se llevaban el 28%, en plena dictadura.

 

Sobre interés y precios

En la entrada anterior [acá], vimos que uno de los determinantes de del precio es el costo de financiar el negocio, es decir la tasa de interés. Vamos a ahondar en estos términos con ciertas aclaraciones previas.

Se suele escuchar habitualmente que los colapsos económicos o las crisis se deben a la codicia y a la ambición de los empresarios o a la de los banqueros.

Es menester aclarar que en el sistema capitalista existe una ganancia normal por cualquier actividad que se desee emprender; de otra manera, no habría ningún incentivo a iniciar un negocio.

Lo primero que debemos resolver, entonces, es el origen de esa ganancia normal. La tasa de interés que fija el Estado, a través de su Banco Central, se la podría considerar un “piso” para la tasa de ganancia. Cualquier empresario que ganara menos de eso le convendría cerrar su negocio y depositar su capital en un banco.

Por otro lado, es un costo.

Entonces, la tasa de interés tiene doble vida:

– La tasa de interés es el “piso” de la tasa de ganancia.
– Es un costo [el costo de financiar el negocio, por ejemplo cuando se pide un préstamo para iniciar el proceso productivo].

Pero un empresario, ¿se conformaría con el “piso” de la tasa de ganancia?¿No le convendría depositar el dinero en un banco y vivir de rentas? La respuesta es no. La tasa de ganancia no es igual a la tasa de interés. La tasa de ganancia es igual a la tasa de interés sumando el “riesgo del negocio”.

Piero Sraffa, en su libro “Producción de mercancías por medio de mercancías” [1960], considera que la tasa de ganancia es susceptible de ser determinada por el nivel de la tasa de interés monetaria.

De aquí surge, en tradición con la Economía Política Clásica, que es el Estado, en parte, el que decide cuánto van a ganar los empresarios y no los empresarios por sí mismos.

El Banco Central maneja la tasa de interés, que es una de las variables que regula la distribución del ingreso.

Volviendo a la entrada anterior [Sobre precios y costos], ya hemos resuelto uno de los determinantes más importantes de los precios: el costo de financiar el negocio, y su relación con la tasa de ganancia.

La próxima entrada, trabajaremos sobre la determinación del salario.

2

¡Hasta la próxima!

PD: el mecanismo entre tasa de interés y precios fue estudiado para Argentina por Domingo Cavallo en 1977, en su tesis de doctorado. Para los economistas marginalistas u ortodoxos, esto es una paradoja, y la llaman paradoja de Gibson. En realidad, no es ninguna paradoja. Es un costo más, y por lo tanto, cuando sube la tasa de interés, como dijimos anteriormente, es muy probable que suban los precios.